Tipos de Comunicación

Comunicación Verbal

La comunicación verbal es un procedimiento de comunicación que usa símbolos asociados por reglas, ambos arbitrarios y por convenio, para codificar información y describir significados. Está muy vinculado a la comunicación y la realidad social, lugar y época, de los individuos que lo utilizan. Por ejemplo, un niño que sólo habla chino no puede comprender el significado de las palabras de un niño que habla en español mientras que sí que entenderá el llanto del otro. Mientras la comunicación  no verbal puede ser cultural, por ejemplo una bajada de la mirada puede ser recibida como señal de respeto uno de hostilidad, o más transversal interculturalmente, como una sonrisa, la comunicación verbal siempre es específica y artificial, dependiendo de un código consensuado particular que hay que aprender conscientemente. Cambia con la sociedad pero de manera más lenta, causando a veces anacronismos. Utiliza los canales oral (voz-oído) y escrito (gráfico-vista).

Es imposible separar en una interacción en las componentes verbal y no verbal del lenguaje para comunicarse con lenguaje verbal únicamente, en especial cuando la comunicación es presencial. Por otra parte, la ausencia de palabras también puede ser un mensaje intenso. En la vida cotidiana sólo el 7% de la comunicación en las conversaciones es verbal, basada únicamente en el significado de las palabras. Se puede hablar de componentes “digital” y “analógico” de la comunicación, referentes respectivamente a la verbal y no verbal.

La comunicación verbal o “digital” es la parte de la comunicación, en contraposición con la comunicación no verbal (expresión facial, cinésica, actitud física, entonación, cadencia de las palabras, tono de voz, signos vestimentaris, accesorios, etc.), que se lleva a cabo utilizando únicamente como código el lenguaje verbal, que es el lenguaje que usa signos verbales. No todos los lenguajes con letras o caracteres son verbales, por ejemplo no lo son los lenguajes de programación, el musical y el matemático.

Estilos de la Comunicación Verbal

La comunicación verbal puede clasificarse en diferentes estilos según por ejemplo la función, que puede ser afectiva o instrumental, para lograr objetivos, y según el aspecto en el que se centra, que puede ser personal o más centrado en el papel de los hablantes y sus relaciones. En algunas lenguas por ejemplo existen palabras específicas asociadas a los diferentes grados de intimidad, en ocasiones formales específicas o según el estatus social de la persona que habla. También la forma discursiva de la comunicación da estilos y estructuras diferentes, que pueden ser lineales, circulares o mezclados, y que se estudian específicamente al arte oratoria.

El lenguaje verbal y el habla pueden tener diferentes calidades según si es más o menos expresiva en cuanto a las palabras utilizadas, si utiliza eufemismos, por ejemplo, pausas, silencios, si utiliza expresiones y frases hechas, refranes, modismos, en más directo o usa metáforas y símbolos, si usa exageraciones, comparaciones, imágenes. O también, por ejemplo, si utiliza un lenguaje más o menos rico.

Según el modo de desvelar el contenido, se habla de un estilo que puede ser más o menos directo. Es más directo como más explícita, completa, clara, ordenada y lógica se presente la información, que alude directamente a los pensamientos, ideas o sentimientos a expresar. El estilo más directo puede ser percibido como poco sensible o ruidoso mientras que uno de indirecto, más dependiente del contexto por ejemplo, puede ser tachado de poco claro o ambiguo.

Limites de la Comunicación Verbal

Aunque las fronteras entre comunicación verbal y no verbal en principio parecen claras, hay algunos aspectos del lenguaje que tradicionalmente se había considerado no verbal que ahora estudian en la fonología, como por ejemplo los llamados rasgos suprasegmentales o rasgos que no van intrínsecamente unidos a sonidos, incluyendo la entonación y la gradación acentual. Por otra parte, hay ruidos vocales que pueden tener contenido verbal en algunas lenguas y en otros no, como es el caso de los clics, que en español son no verbales y corresponden por ejemplo al sonido de un beso o al que se refiere a los caballos para que corran.

El lenguaje vocal es el expresado mediante la voz y forma parte de la comunicación no verbal, a excepción del texto verbal que se dice. En artes escénicas el trabajo de voz se considera entrenamiento físico, que puede hacerse junto o por separado en el entrenamiento corporal, según las metodologías. El lenguaje vocal pero no verbal incluye dichos clics, estornudos o risas, por ejemplo. Desde el punto de vista lingüístico, el lenguaje escrito se considera verbal pero no vocal, siendo verbales aspectos como la puntuación y la división en párrafos.

Por otra parte, ya a partir del siglo XVII los científicos y racionalistas se empezaron a cuestionar la transmisión de conocimiento por medio únicamente de la comunicación verbal, oral o escrita, lo que al romanticismo alemán se extendió a una cuestión filosófica de campo más general. Wittgenstein y Beckett son algunos de los que se cuestionaron la distancia entre la realidad y la palabra. El uso del lenguaje verbal ha mermado los usos artísticos (artes escénicas, cine y artes audiovisuales, poesía, etc.), de ingeniería (mapas, planos, simulaciones y modelizaciones, ecuaciones, diagramas, lenguajes de programación, etc.), científicos (matemáticas, física, química, genética, etc.) y en las humanidades, habiendo por ejemplo artículos de filología en revistas especializadas donde el lenguaje verbal hace únicamente de introductor y conexión entre las diferentes partes del estudio, compuesto por gráficos de columnas, quesitos, sinusoidales, cuadros y curvas.


Comunicación no Verbal

La comunicación no verbal es el intercambio de información a través del entorno físico, la apariencia física y la conducta no verbal. Constantemente en la vida diaria las personas envían señales no verbales e interpretan las de los demás, a menudo sin una reflexión muy cuidadosa ni con voluntad consciente de comunicar, de forma que muchas veces estamos comunicando sin saberlo.

Hace más de un millón de años que los humanos comenzaron a comunicarse con el cuerpo. El lenguaje no verbal es el más básico y primitivo, claramente anterior al verbal y aparece en todas las culturas. También en los niños es anterior al habla. Incluso en nuestra sociedad, entre el 50% y el 70% de los mensajes que los adultos intercambian cotidianamente son no verbales y sólo algunos se pueden controlar voluntariamente. Incluye la distancia personal, la actitud, los gestos y las expresiones faciales, incluida la mirada.

Ya Hipócrates afirmaba que cualquier cosa que se convirtiera en la mente influiría en el que se convirtiera en el cuerpo. Sin embargo, la considerada primera obra de estudio de la comunicación no verbal no se publicó hasta el año 1872, es La expresión y las emociones en el hombre y los animales, de Charles Darwin. Desde entonces muchos autores han continuado investigando sobre el tema: Freud, Carl Gustav Jung, etc. y la filosofía holística mantiene que lo que ocurre en la mente también pasa al cuerpo y viceversa. El estado mental y emocional repercute en la actitud corporal, postura, gestos, movimientos, mirada y otros signos que constituyen la comunicación no verbal.

Comunicación no verbal y lenguaje corporal

A veces se usa de manera sencilla la expresión “lenguaje corporal” como sinónimo de comunicación no verbal. Sin embargo, en el ámbito científico, más riguroso, significan cosas diferentes, ya que la comunicación no verbal incluye la comunicación corporal y además otros aspectos, como por ejemplo el entorno físico inmediato (las dimensiones del recinto, la decoración, etc.) , la apariencia física (ropa, peinado, accesorios, etc.), fotografías, carteles y otros elementos que pueden indicar intereses propios, por ejemplo, o formas de ser (ordenado, práctico, minimalista, austero, etc.).

En las artes escénicas, el lenguaje corporal es la actividad de los intérpretes (incluida la voz), el lenguaje verbal corresponde al texto teatral y la comunicación no verbal es la puesta en escena, el conjunto de la escenografía (incluyendo el diseño del escenario, decorado, vestuario, luz, sonido, proyecciones audiovisuales, etc.) e interpretación, es decir, todo excepto el texto. No todos los espectáculos dramáticos tienen texto y también hay experimentales a los que, por ejemplo, el texto son palabras inventadas sin sentido o al que los actores van diciendo nombres de vegetal y sin embargo los diálogos “se entienden” perfectamente.

Tipos de comunicación no verbal

Dada la importancia de la comunicación no verbal, resulta caudal para muchas personas aprender a interpretar y comunicar con el cuerpo lo que se quiere expresar, educando la sensibilidad. Algunos tipos de comunicación no verbal son el paralenguaje o voz, la cinésica o lenguaje corporal, la proxemia o distancia física con el interlocutor y la apariencia física.

Esta habilidad tiene que ver con nuestras emociones, por tanto, puede ser innata, como la sonrisa, o adquirida, como el saludo, que varía según las culturas. La comunicación no verbal es una realidad compleja, que incluye diferentes ámbitos, un definido por los gestos, como la mirada, y otro definido por el lenguaje, como por ejemplo el volumen de la voz. También incluye la influencia del espacio en la relación de las personas. Se ocupa, por un lado, del espacio personal, haciendo referencia a que la distancia entre las personas puede variar dependiendo de las relaciones, por ejemplo de poder, y por otra se ocupa de la conducta territorial humana.

El paralenguaje

El paralenguaje está relacionado con las señales vocales no verbales establecidos alrededor del habla, los cuales son el componente vocal del discurso sin tener en cuenta su contenido verbal; es decir, hace referencia a la forma y no al contenido. Los componentes principales se pueden dividir en tres grupos.

Incluye calificativos de la voz, como el volumen, el tono, la velocidad y las pausas; caracterizaciones vocales, como reír, llorar, gemir, bostezar, eructar o tragar; y segregados vocales o vocalizaciones como uh, huh, um, mm, oh.

La cinésica

La cinésica es el estudio de los movimientos corporales o lenguaje del cuerpo. Cada actitud, gesto o movimiento puede tener diferentes significados.

Cuando dos personas están manteniendo una conversación, el cuerpo transmite más información que las palabras (un 70%). La cara, la posición del cuerpo, el tono de voz, los gestos de las manos y el contacto con el interlocutor, entre otros, permiten averiguar la actitud del hablante o la emoción subyacente al mensaje y puede servir para realizar inferencias y llenar vacíos del mensaje explícito. La decodificación de estos datos se da de manera inconsciente.

Los gestos del cuerpo expresan cómo se siente interiormente la persona según sea su manera de sentarse, caminar … Se pueden transmitir escepticismo (encogiéndose de hombros), agresividad (apretando los puños), indiferencia (sentándonos casi tumbados cuando alguien nos habla). La distancia física entre personas que se comunican también indica la proximidad emocional entre estos individuos. Dos cuerpos próximos expresan proximidad afectiva. La espalda o mirar hacia otro lado es una manifestación de rechazo o desagrado. Un cuerpo contraído expresa decaimiento y falta de confianza en uno mismo, y un cuerpo expandido, todo lo contrario.

Expresión facial

El rostro expresa las seis emociones fundamentales: miedo, rabia, desprecio, alegría, tristeza y sorpresa. Y hay tres zonas de la cara que representan estas emociones: el frente con las cejas, los ojos y la zona inferior de la cara.

Mirar a los ojos o en la zona superior de la cara ayuda a establecer el contacto y dependiendo de cómo sean estas miradas expresan las emociones: se considera más próximas a las personas que miran más a su interlocutor, pero no si es de forma fija y dominante. Y mirar poco puede ser signo de timidez. La mirada acompaña la conversación: si miramos cuando escuchamos animamos la otra persona a comunicarse. En cambio, mirar a los ojos cuando hablamos convierte nuestro discurso en más convincente.

La sonrisa casi siempre denota proximidad, suaviza tensiones y facilita la comunicación. Pero si el gesto sonriente expresa ironía o escepticismo puede manifestar rechazo, indiferencia o incredulidad.

La proxémica

La proxémica es el estudio del uso y la percepción del espacio social y personal. En la comunicación, cada persona tiene una posición relativa a los otros, distancia o zona en que se siente segura o protegida. Por lo tanto, conocer las distancias interpersonales ayudará respetar a los demás y darse de por qué una persona se puede sentir incómoda en situaciones semejantes. Hall estableció cuatro zonas de aproximación:

Zona íntima: La distancia aproximada que se establece es de 15 a 45 cm. En esta zona se ubican las personas queridas y familiares. Sólo se permite que entren las personas muy cercanas emocionalmente, como el padre, la madre, los hijos o la pareja. Hay una subzona llamada zona íntima privada, a la que se puede llegar sólo mediante el contacto físico.

Zona personal: La distancia aproximada que se establece es de 46 cm a 1,22 m. Es una especie de esfera protectora que a una persona le gusta mantener con otras, como la distancia que se establece entre los miembros que realizan una reunión social, o los mebres de una fiesta o en el trabajo.

Zona social: La distancia aproximada que se establece es de 1,23 ma 3,6 m, es la distancia que se utiliza a la hora de trabajar en equipo, en relaciones sociales ocasionales o con gente que no se conoce mucho bien.

Zona pública: La distancia aproximada que se establece es de más de 3,6 m. Es la distancia cómoda para dirigirse a desconocidos, como cuando se circula por la calle o en el metro con poca gente.

La apariencia personal

La imagen transmite significados porque es un signo. El color, la forma, la textura o el que está representado pueden convertirse en vehículos para conceptos que complementen el mensaje verbal. Según la teoría lingüística actual, el cerebro analiza las imágenes como si fueran palabras, les otorga un sentido concreto, una etiqueta nominal. No se puede pensar sin lenguaje pero eso no quiere decir que no se pueda transmitir información sin usar explícitamente las palabras, ya que la mente del interlocutor las asociará a las imágenes.

Las imágenes son convencionales, es decir, su sentido está ligado a una cultura determinada. Un ejemplo claro serían las señales de tráfico, con validez sólo en una sociedad que conozca el código de circulación. O el símbolo para significar “mujer”, que está ligado a la cultura grecolatina y no tiene sentido en otros contextos.

 

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